Sobre Mí
La primera vez que fui consciente del amor como sentimiento fue cuando descubrí cuánto amaba a los animales. Era muy pequeña, pero esa sensación primera me ha acompañado toda la vida y hoy es la esencia de mi obra.
Mi primer acercamiento al arte fue a través de las palabras. Estudié literatura y trabajé como correctora, editora y traductora, hasta que llegó la pandemia… y con ella, un cambio de rumbo.
En medio de ese tiempo de pausa y duelo, encontré materiales de arte que habían pertenecido a un tío cercano. Volví a sentir el llamado del arte. Y de manera natural empecé a relacionar mi amor por los animales con el lenguaje pictórico.
Mi formación es autodidacta, online y constante. Aprendo a mi ritmo, siempre con un libro cerca. Estudio dibujo, anatomía animal, composición, teoría del color e historia del arte. Mi curiosidad es mi incentivo.
Probé diferentes materiales hasta que di con los pasteles secos y me enamoré de ellos. Sentí que podía acariciar la piel del mundo: con mis dedos crear pelaje, plumas, nubes, hojas de árboles. Desde entonces los uso, y actualmente exploro también los acrílicos como una extensión de mi lenguaje pictórico.
Antes de dibujar o pintar, busco silencio para conectarme con el sujeto que voy a retratar. Si los tengo cerca de casa, los observo, los fotografío. Me divierto con sus reacciones al verse observados: las aves suelen ser curiosas pero cautelosas, los perros complacientes o alertas, los gatos orgullosos y escurridizos.
El verdadero encuentro sucede al poner las primeras capas de color. Ahí empiezo a hablar —literalmente— con la obra. Suena la música, el mundo desaparece. Dejo para el final los ojos: es como si les diera la infusión de vida.
Los animales y la naturaleza son el centro de mi exploración. Admiro la belleza del mundo natural y salvaje que nos rodea y es a través de mi obra que quiero mostrar cuán bellos, feroces, tiernos e impresionantes son.
Pintar animales, paisajes y flores permite expandirme y hacerlos parte de mí. Mis obras no son sólo ornamentales ni se limitan a una función de concientización —aunque el respeto y la preservación de la naturaleza son primordiales—. Mi pintura es, ante todo, una extensión de cómo veo y siento el mundo.
A través de series inspiradas en animales, paisajes y flores, construyo un archivo simbólico personal: bestiarios, herbarios y geografías íntimas, donde cada obra es una invitación a la contemplación y a la reflexión sobre los significados que vinculo a cada sujeto.
Realismo subjetivo
Trabajo con pasteles secos y acrílicos, así exploro un lenguaje figurativo que interpreto como realismo subjetivo.
Conexión con la naturaleza
Mi vínculo con la naturaleza es intuitivo y profundo. Pintar animales, flores y paisajes es una forma de expandir mi ser.
Bestiario personal
Desarrollo series de animales que, más allá de su belleza visible, conforman un archivo simbólico y autobiográfico, donde cada figura porta un significado íntimo.
Geografía íntima
Los paisajes que pinto no solo expresan su majestuosidad natural, sino que funcionan como territorios emocionales: espacios donde experiencia y percepción se entrelazan.
